
A REFLEXION.
¿Que qué siento? No siento nada, un gran vacío interno, como me rompo en mil cachos, como no me doy abasto, como necesito una salida, un lugar que esté lejos, de esta jodida realidad que no quiero aceptar…no me dejas aceptar.
Aquí sigo con la llama de la fé encendida, y por más que soplas no se apaga.





